Sigo siendo el Rey
12 DE JULIO DE 2026
En su nueva columna, la autora retrata a ciertos funcionarios que, con admirable constancia, siguen creyéndose monarcas en pleno siglo XXI. Observa con ironía cómo algunos alcaldes actúan como si los cargos fueran coronas heredadas y no responsabilidades públicas. En este reino peculiar, los escándalos no afectan a los soberanos: continúan gobernando como si nada, protegidos por cortes políticas que jamás cuestionan al “rey”. La autora señala que la impunidad funciona como su verdadero cetro. Y concluye que, en México, algunos servidores públicos no gobiernan: simplemente reinan.